El queso feta es uno de los grandes tesoros de la gastronomía mediterránea. Originario de Grecia y elaborado principalmente con leche de oveja o una mezcla de oveja y cabra, se caracteriza por su textura firme, su sabor salado y ligeramente ácido. A diferencia de quesos maduros como el parmesano o el manchego, el feta es un queso fresco en salmuera, lo que le da una personalidad única y un aporte nutricional importante: es rico en calcio, proteínas y probióticos que favorecen la digestión.
Incluir queso feta en la dieta no solo es delicioso, sino también saludable, ya que contiene menos grasa que muchos quesos curados y aporta minerales como fósforo y zinc. Su versatilidad en la cocina permite usarlo tanto en recetas frías como calientes, desde ensaladas hasta platos horneados.
Aquí te comparto 5 recetas diferentes con queso feta que puedes preparar fácilmente en casa y sorprender a tu familia o invitados.
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1. Ensalada griega clásica con queso feta
La más famosa y fresca de todas: tomates, pepino, cebolla morada, pimientos y aceitunas, coronados con cubos de feta. Se adereza con aceite de oliva, orégano y pimienta. Es un plato ligero, lleno de antioxidantes y perfecto para días calurosos.

Puedes acompañar esta ensalada con croquetas de pollo, pollo al horno o con lomo de cerdo.
2. Pollo relleno de espinacas y queso feta
Una receta elegante y saludable. Las pechugas se abren y se rellenan con una mezcla de espinacas salteadas y queso feta, logrando un contraste entre la jugosidad del pollo y la cremosidad salada del queso. Ideal para una cena especial.

Acompáñalo con unas papitas al horno sazonadas.
3. Pasta cremosa con espinacas y feta
Una opción rápida y reconfortante: pasta corta mezclada con una salsa de crema, espinacas y feta. El queso aporta una textura suave y un sabor que equilibra lo lácteo con lo salado.

Utiliza tu pasta favorita y agrega el queso feta para añadir un sabor asido muy leve.
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4. Dip de feta y pimientos asados
Perfecto para compartir. Se prepara triturando queso feta con pimientos rojos asados, ajo y aceite de oliva. El resultado es una crema intensa y deliciosa que combina con pan pita o vegetales frescos.

El dip de queso feta con pimientos es perfecto como botanas en reuniones y celebraciones.
5. Sandía con feta y menta fresca
Una combinación refrescante que une lo dulce de la fruta con lo salado del queso. La menta le da un aroma fresco y el aceite de oliva realza todos los sabores. Ideal como entrada veraniega o snack saludable.

Atrévete a combinar el sabor dulce de la sandía con el toque asido del queso feta.
Un queso versátil que conquista paladares
El feta se diferencia de otros quesos porque, a pesar de ser fresco, mantiene un sabor robusto y una textura que no se deshace fácilmente al cocinarse. Esto lo hace perfecto para gratinados, ensaladas y guarniciones.
Probar estas recetas es una forma deliciosa de disfrutar de un ingrediente clásico de la dieta mediterránea que, además de sabor, aporta beneficios a tu salud.
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