El Festival del Choro y el Vino en Intibucá se ha consolidado como un punto de encuentro cultural para viajeros de todos los rincones del país. Quienes asisten van en busca del sabor único del hongo choro y de las exquisitas obras culinarias que se preparan con él, las cuales sorprenden por su buen gusto. Para complementar esta vivencia, el vino artesanal, elaborado a partir de la variedad de frutas que se cultivan en la zona, termina de encantar a los visitantes que se sumergen en esta mágica experiencia lenca.
¿Cuándo se celebra el Festival del Choro y el Vino?
Este año, el festival se llevó a cabo del 3 al 5 de julio, una fecha estratégica diseñada para coincidir con la temporada de lluvias que hace renacer a la seta Amanita caesarea (choro). Durante las primeras lluvias de mayo y junio, los bosques se humedecen y el choro comienza a crecer de forma silvestre; cuando su sombrero se ha abierto completamente, significa que es el momento correcto para recolectar los hongos y utilizarlos en la cocina.
Su popularidad es tan grande que el festival atrae a turistas de todas partes del mundo, quienes han escuchado hablar de este exquisito ingrediente que solo nace en las montañas de Intibucá, La Esperanza y Yamaranguila.
Actividades culturales y gastronómicas en Intibucá

El choro asado va acompañado de frijoles fritos, plátano, queso, tortillas y chismol.
Durante los tres días de fiesta se realizaron actividades culturales de todo tipo: desde danzas folclóricas, conciertos y shows gastronómicos, hasta obras artísticas, rutas ciclistas, noches de luces y mucho, pero mucho más.
Al llegar al Parque Central López, el aroma de la comida te envuelve en un abrazo que te abre el apetito. Al recorrer el paseo que lleva a La Gruta, todos los puestos te invitan a probar las delicias a base de choro. Hay tantas opciones deliciosas que no sabes cuál escoger porque quisieras probarlas todas: desde pizza con choro, pupusas, asados, estofados y sopas, hasta baleadas, hamburguesas, atol y todo tipo de recetas creativas con el sabor de este hongo.
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El show gastronómico, en el Festival del Choro y el Vino, resaltó la diversidad de sabores, ingredientes y platillos que Honduras ofrece.
Nuevos atractivos turísticos: Paseo El Quiscamote
Este año el festival tenía una atracción nueva para los turistas, pues se acaba de inaugurar el Paseo Turístico El Quiscamote, que lleva a los Antiguos Baños Públicos con el mismo nombre. Esta es otra parada obligatoria que debes hacer para conocer más sobre la historia de la cultura lenca que se estableció en las montañas intibucanas.
Nuestra recomendación en Buen Provecho es que no solo vayas a ver y comer; también envuélvete en la riqueza local y conoce más a fondo su historia y su gente. Platica con los intibucanos; conversar con ellos es una refrescante y acogedora experiencia que te enseña sobre sus tradiciones.

Lourdes, artesana lenca proveniente de la aldea El Cacao, en el municipio de La Esperanza.
El arte de los telares lencas 
Mientras recorríamos el paseo de las sombrillas, nos encontramos con Lourdes, originaria de la aldea El Cacao. Ella es una encantadora mujer que nos llenó de gracia mientras platicaba con nosotros y nos contaba con orgullo sobre su aldea, conocida por ser la cuna de los telares lencas. Aquí se crean obras de arte elaboradas a mano por las mujeres de la comunidad: desde vestidos, manteles y accesorios, hasta todo lo que su creatividad les permite diseñar. Era tanta la belleza de esas telas que terminé comprando manteles para mi cocina, accesorios para el cabello y un vestido hermoso con sello catracho.
Un cierre inolvidable con vino artesanal
Al finalizar la noche, cerramos este viaje increíble brindando con uno de sus vinos artesanales, acompañados de la hermosa vista que ofrece la escalinata de La Gruta hacia las ciudades gemelas de Intibucá y La Esperanza.
Sus vinos están hechos de todas las frutas que se cultivan en sus tierras: fresas, duraznos, nances, manzanas, peras, arrayanes e incluso vino de papa. Nosotros degustamos el vino de jaboticaba, que tenía un sabor dulce y agradable; pero que no te engañe su procedencia artesanal, porque un par de copas son suficientes para sentirte contento con sus efectos fermentados.
Te invitamos a vivir esta experiencia el próximo año si eres amante de las aventuras, la naturaleza y, sobre todo, de la variedad gastronómica que se encuentra en las culturas escondidas de Honduras, con ingredientes únicos que crecen en nuestras tierras y se cocinan con el amor y la creatividad de nuestra gente.
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