
5. Revisar periódicamente
La revisión de los productos antes y durante el almacenamiento es clave para evitar que se dañen mucho antes de lo debido. Y es que alguna de las frutas o los vegetales se puede descomponer y afectar de forma directa los que están en su mismo lugar de conservación. Es primordial revisarlos todos los días, y desechar aquellos que estén demasiado maduros o con señales de descomposición.
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